Lo que me habría gustado saber de la maternidad

Por: Katherine Devia

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Una reflexión honesta y cercana sobre la maternidad real: aprendizajes, miedos, mitos y consejos prácticos para mamás primerizas.
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A mí me habría gustado saber muchas cosas: que los hijos revelan cómo es en realidad tu carácter; que la crianza estará bien si nuestra relación como pareja está bien; que no hay que temer tanto al dolor, porque el amor hace que  todo valga la pena. Y, bueno, también me habría gustado saber más de algunos asuntos «logísticos», como el proceso de enseñarle a un niño a ir al baño y dejar el pañal; la lactancia (especialmente la  de un segundo bebé cuando tienes un toddler exigiendo atención).

En fin, lo que a mí me hubiera gustado, en realidad, era leer un artículo como el que me invitaron a escribir a mí, una mujer que, de no haber estudiado artes escénicas, seguro habría sido psicóloga, que desea ser una buena mamá para Leví (3 años) y Joy (1 año); una buena esposa; que quiere desarrollarse profesionalmente, multiplicar sus dones y agradar a Dios.

Yo sé lo que se siente enfrentarse a esa prueba y ver lo positiva que puede ser la felicidad, pero también la incertidumbre y las miles de preguntas. También sé lo que es ver esa prueba positiva por segunda vez y que la felicidad sea tan grande, pero también diferente, así como las preguntas que la acompañan.

Pensando en todas las mamás primerizas o que esperan su segundo bebé, conversé con dos mujeres que admiro profundamente, que son mamás y de quienes me hubiera gustado escuchar consejos en mi etapa de embarazo por lo genuinas que son.

La romántica realidad

Para hablar de los pensamientos incómodos que pueden llegar con el embarazo, teníamos que hablar con Maya Alonzo, reconocida por participar en el pódcast Expuestas y por ser una mujer que no teme ser vulnerable que ha decidido vivir intensamente, incluso en la dificultad. Nuestra conversación tuvo risas, lágrimas y muchas lecciones de vida.

  • No estaba en mis planes ser mamá.

«María, la mamá de Jesus, tampoco esperaba ser la que llevaría al salvador de la humanidad en su vientre. El ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús, Lucas 1:30-31(RVR60). En Dios encontrarás la gracia para el proceso, y el coraje para vencer el temor. Como lo hizo con María, lo hará contigo».

  • La maternidad frustra mis sueños profesionales.

«Recuerda que lo que sientes se basa en lo que piensas, por eso, hace bien preguntarte: ¿Quién te enseñó que ser madre es dejar de ser?, ¿o que maternar implica que te postergues de por vida? No se trata de romantizar aspectos de la maternidad que son difíciles, pero tampoco permitas que los conceptos equivocados te roben el romance con Dios que implica convertirte en mamá, porque la maternidad, más que una etapa, es un vehículo que él usa para sanar tu corazón de hija».

  • La maternidad enfría mi relación de pareja.

«Es natural que haya menos intimidad, porque la prolactina inhibe la progesterona, lo cual disminuye el deseo sexual; el cuerpo está más enfocado en  lactar, que en conectar con tu pareja. Por eso es recomendable que los hombres acompañen a las citas de ginecología, que haya buena comunicación y se cultive una mirada comprensiva de ambos lados. Pídele ayuda a Dios para que no exista abandono hacia ti, ni hacia tu pareja. Mantente alerta, no permitas que la maternidad reduzca tu vida a ser madre, porque estarás impidiendo que tus hijos vean una relación sana entre sus padres. Dios te da una vida plena, no te reduce a un solo rol».

  • Soy madre soltera.

«La primera madre soltera que la Biblia nos presenta es Agar, la madre de Ismael, que se queda sola caminando por el desierto. En su desesperación al escuchar el llanto de su bebé, se aleja, pero ocurre un milagro. Recuerda que Dios no espera que seas el padre de tus hijos, lo que debes hacer es mostrarles que ya tienen un padre, porque Ismael fue bendecido por Dios: (…) Haré de él una gran nación, Génesis 17:20 (NTV). También debes sanar tu corazón, para que tu dolor no afecte tu maternidad, ni la identidad de tus hijos».

  • No tengo red de apoyo.

«El creador de la red de apoyo es Dios, por eso creó a Eva para acompañar a Adán; y en el Nuevo Testamento nos anima a demostrar nuestro amor por Dios, amando a los demás: él proveerá las personas que tú necesitas, solo permanece alerta. 

También quiero hacer un llamado a toda mujer para que se convierta en lo que Pablo llama en Tito 2:3: una maestra del bien. Usa todo lo que Dios ha puesto en ti para enseñar a otros. Existe una fuerza y una valentía que estrenamos las mujeres cuando nos convertimos en mamás, por eso, sé una maestra del bien y conviértete en la red de apoyo que te hubiera gustado tener».

  • Mi pareja no me ayuda en la crianza.

«Cambiar pañales, preparar teteros y hacer oficios domésticos, no es algo exclusivo de la mamá, y no por eso quiero quitar el mérito de que un hombre haga lo que le corresponde. Bíblicamente, hacer lo que debes hacer no es obligación, sino sumisión, es rendir tu voluntad a la de Dios, entendiendo que él es superior a ti. Es importante que los hombres también fluyan en su diseño dentro de la crianza, porque todo hijo necesita experimentar la ternura femenina y masculina; la fuerza femenina y masculina; y también la productividad femenina y masculina, ambos tienen mucho que aportar en la crianza de los hijos».

¿Es verdad eso que dicen?

Ser mamá por primera vez es también como abrir un libro en el que están escritas las frases que por años le han dicho a las embarazadas. Junto con la actriz Luz del Sol Neisa, tomamos varias de estas frases populares y las discutimos, esperando que nuestra experiencia te facilite la vida.

  • Aprovecha ahora, porque cada vez se tratará menos de ti. 

«Estoy totalmente de acuerdo, ser mamá es vivir para tus hijos, pero este es el llamado más grande que Dios nos da, con o sin hijos, el vivir y trabajar para los demás. Enfocarnos en nosotros mismos nos lleva al egoísmo y contradice el llamado bíblico de amar a Dios y al prójimo».

  • Duerme ahora, porque cuando nazcan no lo vas a poder hacer.

«¡Muy verdadero! (risas). No se trata de dormir más, porque las horas de sueño no se reponen, sino de trabajar en buenos hábitos de sueño que te permitan estar preparada para la larga temporada en la que no podrás dormir con normalidad. Pero recuerda: ¡es solo una temporada!».

  • Necesitas comer por dos. 

No necesitas esperar a que el bebé nazca y sostenga una cuchara para enseñarle a disfrutar la vida y tener buenos hábitos de alimentación, desde el embarazo lo puedes hacer. «No pienso que sea comer por dos, creo que es mejor disfrutar los dos. El embarazo es para disfrutar, no para pensar que vas a subir de peso, ni para extralimitarse, disfruta, estos son solo 9 meses que pasan volando».

  • No llores porque el bebé lo siente. 

«Decirle algo así a una mujer en embarazo es poco empático, el entorno cercano debe adaptarse a la sensibilidad que producen los cambios hormonales. Pero esta también es una maravillosa oportunidad para comprender que quien nos debe dominar es el Espíritu Santo, no nuestras emociones». En mi opinión (Kathe) llorar es una manera de enseñarle a tu bebé qué es el llanto: una respuesta química, creada por Dios, que se puede gestionar con inteligencia emocional.

Hablemos de los miedos

A la etapa de embarazo, lo hermoso no le quita lo miedoso, y como esto se trata de hablar sin tapujos, ¡pues hablemos de los temores que llegan cuando quedas embarazada del segundo!

  • No estoy lista para el segundo bebé.

En mi experiencia como mamá de Joy creo que la lista de «peros» hacia un segundo bebé alarga el tiempo de anhelo y posterga el hacerlo realidad, Luz hace una invitación a cuestionarse, «¿Qué concepto tienes de los hermanos?, yo tuve siete y creo que son determinantes en la vida. Creo también que los miedos al futuro demuestran que no confiamos en Dios, y eso es algo por revisar». 

  • Este bebé le va a quitar tiempo de calidad a mi primer bebé.

«Es verdad, lo quieras o no. Pero un segundo bebé nos enseña que el mundo no gira alrededor del primogénito». Pienso que Dios te puede dar la sabiduría para entender cuándo dejar un momento a tu segundo bebé, e irte con el primogénito para que también tenga tu atención.

  • ¿Cómo podré ser esposa, mamá de dos y mujer al tiempo?

«La maternidad no existe sin la paternidad, debe haber un trabajo en equipo y el fruto será más fácil. Tal vez no todos tus roles estarán plenos al mismo tiempo, pero hay sabiduría en  reconocer, aceptar y ajustarse a la temporada que se está viviendo». Y con esto que dice Luz del Sol solo puedo decir ¡Qué viva la paternidad en la maternidad! y ¡Sí se puede mujer!

  • ¿Maestra yo? ¡Pero si no estudié para eso!

«Creo que educar en casa es un llamado a priorizar la familia y ser padres presentes. Si tengo el privilegio de estar en casa, ¿por qué no hacerlo? Los hijos educados en casa pueden conocer a Jesús desde las distintas ciencias».

No soy mamá Homeschooler como Luz del Sol, pero puedo dar fe de que el rol de madre te otorga la responsabilidad de una maestra, porque, con solo verte, ellos están aprendiendo de ti. También creo que es importante revisar quienes están influyendo en tus hijos más que tú.

3 pensamientos valiosos

Si pudiera regresar el tiempo, estos son los pensamientos que escogería de estas conversaciones, para disfrutar más y enredarme menos: 

  • Nueve meses se pasan muy pronto.

El embarazo se siente eterno, pero es poco tiempo, ¡disfrútalo! No pelees con la idea.

  • El parto perfecto no existe.

No se trata de no planear, sino de reconocer la soberanía de Dios: será como él lo pensó.

  • Seleccionen un experto

Todos dicen cosas contradictorias; con un consejero seleccionado por ambos papás estamos bien.

  • Mejor me dejo ayudar

Reconocer mi vulnerabilidad es mejor que complicarme.

Mujer y mamá que me lees, yo no pude leer esto cuando estaba embarazada, pero del otro lado de dos partos por cesárea puedo decirte: la maternidad es un recordatorio único de cuánto necesitamos de Dios todos los días.

Ni toda la información del mundo nos preparará lo suficiente para este rol tan importante. Espero sinceramente que este par de charlas te haya llenado el corazón, sacudido los miedos y, sobre todo, inspirado a buscar a Dios como dice Jeremías 29:13 Con todo el corazón, porque él se dejará encontrar y en él está la respuesta a todas nuestras preguntas.

#FamiliaYFe #MadresConValor #MaternidadConPropósito

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