Antes del 10 de agosto era muy poco probable que pensáramos en San José del Palmar, el municipio del Chocó que colinda con el eje cafetero y fue epicentro del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió nuestro país esa mañana.
Aunque han pasado casi tres meses desde esa tragedia, todavía hay mucho por hacer en ese recóndito y hermoso lugar a orillas del río Atrato. Luego de conversar con socorristas de la Cruz Roja, que han tenido la oportunidad de ver la realidad, que por nuestra cotidianidad de ciudad nos resulta desconocida, y convencidos de que existe un poder enorme en la oración colectiva, reunimos aquí los temas por los cuales Chocó necesita que oremos, sin dejar de hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que sepan que Dios no los ha olvidado y nosotros, su iglesia, tampoco.
Habla a favor de los que no pueden hablar por sí mismos; garantiza justicia para todos los abatidos. Sí, habla a favor de los pobres e indefensos, y asegúrate de que se les haga justicia. Proverbios 31:8-9 (NTV)
Oremos para que el reino de Dios se establezca y su amor invada los lugares donde ha predominado el racismo y la injusticia.
Oremos por que exista un avivamiento, que en medio del dolor las personas abran su corazón a las Buenas Noticias de Salvación.
Oremos para que muchos sean movidos a ayudar de forma desinteresada.
Que Dios sane el corazón de las personas y que sepan que existe un Dios bueno que no olvida a su creación y nunca abandona a sus hijos.
Oremos por sus gobernantes, para que Dios les de sabiduría y temor de Dios, para administrar las ayudas y los recursos.
Oremos por consuelo del Espíritu Santo sobre cada corazón que se encuentra en duelo.
Oremos por restauración y reconstrucción, no solo en las estructuras físicas, sino también en las institucionales.
Oremos por que estas poblaciones tengan agua sana para consumir y desarrollar actividades vitales.
Oremos para que haya paz en medio del miedo. Muchos están durmiendo mal, con las puertas abiertas por el miedo a nuevas réplicas.
Oremos por que llegue ayuda pronta y efectiva para los damnificados. Más de 43.000 personas aún esperan que se remuevan los escombros para poder reconstruir.
Oremos para que cesen las protestas.
Oremos para que en medio de la tragedia llegue vida, propósito e identidad a los niños, niñas y adolescentes.
Oremos por esperanza para las mujeres embarazadas y las familias en general.
Oremos por que haya paz y unidad entre las personas de diferentes poblaciones.
Oremos para que haya paz en medio de las luchas de poder y la corrupción que afecta a la población en general.
Oremos para que la atmósfera espiritual del Chocó sea renovada, para que se pueda respirar vida, fe esperanza y amor.







