1,2,3…Para  que tus niños amen leer

Por: Camila Borda

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Claves prácticas para lograr que tus niños amen la lectura y libros recomendados que fomentan el hábito lector.
Imagen de familia leyendo juntos.

Es natural que los adultos queramos despertar en los niños el amor por la lectura. Al fin y al cabo, este hábito, como tantos otros, entre más temprano se adquiera, mucho mejor.
Sin embargo, esta buena intención puede convertirse en un problema cuando creemos, con algo de ingenuidad, que para que un niño deje las pantallas y ame leer basta con correr a la librería, comprar el libro de moda y ponérselo en las manos.

La lectura no es un acto único, sino un proceso que se cultiva poco a poco, incluso desde el vientre.
Es un puente que conecta al niño con los adultos que le leen, con el mundo que lo rodea y, después de muchas repeticiones, con la historia ilustrada y escrita.

Como estamos celebrando el mes de la Biblia y entendemos que la preocupación de muchos padres es disminuir el tiempo frente a las pantallas, conversamos con Alejandra Salinas, fundadora de Libros de Abeja y autora de Buenos días, Búmba.

Ella nos habló sobre la lectura como proceso y sobre las sencillas acciones que todo adulto puede realizar para que los niños se acerquen a la lectura de manera positiva y divertida. Así podrán disfrutar los libros y, como resultado, también disfrutar la Biblia.

Cuéntales historias de la Biblia desde que están en el vientre

Si bien la lectura está relacionada con la decodificación de símbolos que ocurre en la primera infancia (0 a 6 años), el bebé comienza a adquirir lenguaje desde el segundo trimestre de gestación.
En esa etapa desarrolla la capacidad auditiva e inicia el reconocimiento de la voz de los padres.
Este es un momento perfecto para iniciar el hábito de la lectura.

«Nosotros, por ejemplo, siempre lo hacíamos a la misma hora en las noches», cuenta Alejandra, mamá de dos niños. Ella recomienda practicar la lectura en voz alta desde que el bebé está en el vientre, siendo intencionales en las entonaciones, tal como lo hizo con cada uno de sus hijos. Este ejercicio mejora la audición y el lenguaje, además de fortalecer la conexión emocional, especialmente si se agregan cantos y arrullos.

1. Hay un libro para cada etapa

Aunque puedes leerle a tu hijo desde el primer día de nacido, el momento en que se acerca a la lectura por sí mismo es crucial. Allí los padres se convierten en los mediadores más importantes. Es fundamental que examines lo siguiente:

«Los libros de tela, espuma y cartoné son ideales para la primera infancia, dado que en esta etapa los niños se llevan todo a la boca», advierte Alejandra. También recomienda que, para esa edad, es mejor si los libros tienen ilustraciones sencillas, colores primarios o neutros y poco texto. «A partir de un año podemos empezar a variar los materiales», añade.

Leer y jugar, diversiones diferentes

Al inicio, para todos los niños, un libro será un juguete. Es responsabilidad del adulto enseñarle con paciencia a medir su fuerza al pasar las páginas y no frustrarse mientras aprende. Así se evita que el acercamiento a los libros sea sinónimo de dramas o regaños.

Señalar las ilustraciones y los textos, mostrando sus diferencias y animando a la lectura, es un ejercicio útil incluso cuando los niños aún no distinguen las letras. Tener un lugar especial para los libros, tanto en la casa como en la habitación, les enseña a cuidarlos mientras no están en uso.

Una vez aprendido el cuidado y la conservación de los libros, es momento de variar materiales y tamaños. Incluso se pueden introducir historias con ilustraciones más complejas y coloridas. Los libros pop-up o libros objeto también pueden estar al alcance de sus manos. Experimentarlos les ayudará a entender su fragilidad y valor.

Que la lectura sea siempre sinónimo de disfrute

Para muchos, disfrutar la lectura significa sentarse en un lugar cómodo, sumergirse en las páginas y dar sorbos a una bebida favorita.
Aunque los niños no tienen períodos de concentración tan largos, también pueden aprender a disfrutarla.

«Yo, por ejemplo, acompañaba la lectura con peluches o juguetes que ponía en una canasta. En ocasiones incluso dejaba allí una galleta, porque creo que el contacto con los libros siempre debe ser divertido», cuenta Alejandra.

Hay un libro para cada niño

Observa cuáles son los intereses del niño al que quieres inculcar el hábito de la lectura. Visita una biblioteca local y entra a la sección infantil. Dale la libertad de elegir lo que quiere leer y observa si lo que llama su atención son los animales o los planetas. Escucha con atención qué temas llenan sus conversaciones. Con base en eso, podrás armar la primera biblioteca de tu pequeño.

No está mal si, al inicio, compras libros de bajo costo. Recuerda que los libros no solo son para leer, también son para explorar. Mientras acercas a un niño a la lectura, verás cómo se fortalecen sus gustos e intereses y, pronto, él mismo será quien te pida un libro.

Hay una motivación infalible

Todas las estrategias mencionadas muestran que los niños, como personas en desarrollo, requieren acompañamiento y mediación sabia y paciente para acercarse a la lectura. Sin embargo, hay una motivación que nunca falla: el ejemplo.

Un niño que ve leer a sus padres, que ve libros en su casa y que aprende a saciar su curiosidad y eliminar el aburrimiento entre las páginas será un niño para quien leer no sea un tedio. En consecuencia, la Biblia le será más accesible y, poco a poco, comenzará a interiorizar sus historias.

¿Por dónde comenzar?

Te dejamos algunos libros que pueden ser una herramienta útil para que los niños a tu cargo no solo lean más, sino que también lean mejor. Esto significa que lo harán más conectados contigo, con sus intereses y, lo mejor de todo, más conectados con Jesús.

La historia de la Súper Biblia – Bichos Freak

Una mariposa, una abeja, un grillo y una mariquita, los personajes de la producción musical Bichos Freak de Su Presencia Worship, acompañarán a tu niño de 5 a 7 años a conocer las historias de la Biblia. Además, podrá desarrollar actividades divertidas mientras se acerca al mensaje bíblico.

Este libro incluye varias historias de la Biblia, tiene pasta dura y un diseño lleno de color, ideal para introducir las historias bíblicas luego de la primera infancia.

Libro de actividades: Jesús ama a los niños

Si tu niño ya sabe leer y disfruta colorear, este libro es perfecto para él. Está lleno de actividades que, además de desarrollar destrezas de lectoescritura y comprensión, dejarán en su corazón la verdad de que siempre es amado y acompañado por Jesús.

Un día de aventuras con Búmba

Este libro de tela es perfecto para la primera infancia. El bebé aprenderá saludos y escenarios divertidos junto a este osito tierno, simpático y un poco distraído. Búmba es un gran compañero para el crecimiento de tu niño: puede enseñarle rutinas al despertar en Buenos días, Búmba y acompañarlo a la hora de dormir con el devocional Buenas noches, Búmba.

La Biblia Mira Conmigo

Se trata de una Biblia especial para niños no lectores a partir de los seis años. Es una maravillosa oportunidad para “leer imágenes” en familia y transmitir el relato de veinticinco historias bíblicas. Sus ilustraciones a todo color los mantendrán entretenidos y ayudarán a crear el hábito de la lectura en voz alta, incluso antes de que sepan leer.

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